PoblaciÓn y sociedad

Cultura y Patrimonio

ARQUILLOS

CASTELLAR

CHICLANA DE SEGURA

MONTIZÓN

NAVAS DE SAN JUAN

SANTISTEBAN DEL PUERTO

SORIHUELA DEL GUADALIMAR

VILCHES

La Comarca de El Condado ha sido testigo del paso de culturas milenarias, que han ido dejando su impronta a lo largo de los siglos, siendo su rico patrimonio arquitectónico, arqueológico y etnográfico prueba de ello.

Los primitivos restos de presencia humana pertenecen a la Era Paleolítica y fueron datados gracias a las pinturas rupestres dejadas en las Cuevas del Apolinario, Morciguilla de la Cepera, Cerro de la Caldera y La Alamedilla. Estos cuatro lugares localizados en Santisteban del Puerto se encuentran incluidos dentro del conjunto llamado “Arte Rupestre de la Cuenca Mediterránea en la Península Ibérica” (en inglés Rock-Art of the Mediterránea Basin on the Iberian Peninsula) que fue declarado e incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1998. Este conjunto cumple el criterio iii (al menos hay que cumplir un criterio de los 10 que establece la UNESCO): “testimonio único o excepcional de una tradición cultural o de una civilización existente o desaparecida”. éste, previamente fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

Piedra Hueca

Desde entonces, El Condado ha sido lugar de asentamiento de fenicios y griegos, antecesores a los íberos, una identidad cultural que ocupa un lugar destacado entre las grandes civilizaciones de la época. La cultura íbera tiene en la provincia de Jaén uno de sus centros más relevantes, conservándose en el Museo Provincial –el más importante del país en cuanto a escultura íbera- algunos de los tesoros encontrados en los yacimientos arqueológicos de la Comarca, como el llamado Tesoro de Chiclana de Segura, o los exvotos de la Cueva de La Lobera de Castellar.

Cueva de la Lobera

El encuadre de la Comarca en el paso de caminos entre el valle del Guadalquivir, la Meseta y el Levante, por donde transcurría la Vía Augusta (eje de comunicación de metales de Sierra Morena al Levante) y la Vía cartaginesa, hizo de ella un importante asentamiento romano. La peculiar situación defensiva de sus poblaciones, de las que destacó la ciudad romana Ilugo (la actual Santisteban del Puerto) ha dejado importante patrimonio del periodo cronológico perteneciente al s. I al IV d.C.

El legado andalusí integra las diferentes aportaciones culturales cristianas, musulmanas y judías, de tiempos anteriores a la reconquista. De los árabes, quienes también se asentaron en este territorio, se heredaron además de un buen número de topónimos, restos de fortalezas y torres vigías, como el castillo de Vilches, San Esteban, Guadalimar, Chiclana de Segura, Giribaile, Poyato, Ero o Torrealver. Es también de destacar el entramado de abigarradas callejuelas de Chiclana de Segura con su marcado trazado árabe.

Con la llegada de la Reconquista llevada a cabo en 1226 por Fernando III el Santo, Santisteban del Pueto pasa a ser villa Real independizándose de úbeda por privilegio de Sancho IV, mientras comienzan a consolidarse algunas poblaciones como Castellar (de Santisteban, por entonces) y Navas de San Juan.

La creación de un señorío en la Baja Edad Media y el carácter nobiliario de la Comarca, caracterizado por la figura del señor que ostentaba poderes en el ámbito político, económico, jurisdiccional y territorial, dio lugar a la creación del Condado de Santisteban del Puerto concedido por Enrique IV a Don Sánchez de Benavides en 1473. La posterior creación del Condado de Vilches en 1627, tras conseguir esta población la condición de villa independiente de Baeza, acentuó aún más el carácter nobiliario de esta Comarca. De esta época de esplendor quedan importantes vestigios en la arquitectura civil: blasones, mansiones, escudos, artística rejería y dinteles de gran porte que engalanan las construcciones de los pueblos de esta zona y hablan de la presencia de familias hidalgas desde la Edad Media.

Otro de los momentos históricos que cambia la composición de la Comarca, es el periodo del racionalismo ilustrado de Carlos III. A partir de la promulgación del “Fuero de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena”, por la que se debía acometer la tarea de repoblar Sierra Morena, el ministro Olavide planificó tres nuevas poblaciones en la comarca del Condado: Arquillos, Montizón y Aldeahermosa. El trazado de calles en damero o cuadrícula con casas de una o dos plantas con patios traseros y la existencia de un espacio central como cruce de caminos, centro cívico y religioso, definen el legado del urbanismo racionalista de ese momento.

Este rico patrimonio arquitectónico y arqueológico se complementa con importantes festejos y tradiciones (artesanales y culinarias, entre otras). En las siguientes líneas se hace una descripción de algunos de los elementos patrimoniales presentes en cada municipio de la Comarca.